Iniciar sesión
  • Blogs
  • Joaquín García Guajardo
  • PERE SOLEY BACH, GERENTE TERRITORIAL DEL ÁREA METROPOLITANA NORTE DEL ICS “El gerente de hospital busca alternativa si el crónico rebasa los tres ingresos”

PERE SOLEY BACH, GERENTE TERRITORIAL DEL ÁREA METROPOLITANA NORTE DEL ICS “El gerente de hospital busca alternativa si el crónico rebasa los tres ingresos”

  • Todos
Por Joaquín García Guajardo hace 1838 días
 
 

El directivo explica una de las medidas para reorganizar la asistencia en Cataluña

_MG_9311.JPG


Javier Barbado / Pablo Eguizábal. Sigüenza (Guadalajara)
El gerente de hospital en Cataluña deberá buscar en adelante alternativas al ingreso del enfermo crónico si éste ha permanecido en el centro en más de tres ocasiones, tal como adelantó Redacción Médica y ahora precisa uno de los responsables de área del Instituto Catalán de la Salud (ICS). La medida forma parte de los indicadores desplegados por los gestores catalanes para agilizar y mejorar la asistencia clínica de los enfermos, que, en el caso de los crónicos de edad avanzada, acapara la mayor parte del gasto de recursos sanitarios. Estos pacientes serán atendidos en Primaria, hospitales de día o consultas externas para controlar mejor su enfermedad y eludir el ingreso hospitalario por complicaciones abordables en otros niveles asistenciales. Por otro lado, el ICS se encuentre inmerso en pleno proceso de adaptación de sus hospitales a la fórmula jurídica de “empresa pública”, y, en este sentido, el entrevistado informa de que se hallan en marcha dos experiencias-piloto: una en Primaria en el área de Gerona y otra en Especializada en el área de Lérida.

Pere Soley Bach aclara la medida sobre crónicos.

Diversas voces, algunas de ellas de las autoridades sanitarias, animan a los directivos de la salud a implicarse en la elaboración de un documento que evalúe la situación del Sistema Nacional de Salud y a proponer recomendaciones. Esto es, que participen en algo así como la Comisión de Evaluación que dio origen, en 1991, al conocido como Informe Abril Martorell. ¿Lo cree necesario?

Creo que actualizar el Informe Abril Martorell –que ya  hace unos cuantos años que se hizo– sería una cosa positiva para el sistema. Otra cuestión es que no hubiera grandes diferencias en las conclusiones, pero quizá sí más adaptadas a la realidad actual. Lógicamente ese informe, lo mismo que se hizo en aquel momento, pero quizá profundizando más, debería comportar la presencia de directivos, lo mismo que de [otros] profesionales, en su redacción ya que, de alguna manera, la opinión y la experiencia de cada uno de ellos es válida, hace falta tenerla en cuenta.

Hace poco se publicó que la Consejería de Salud de Cataluña va a limitar el ingreso hospitalario a los enfermos crónicos derivándolos, si es preciso, a los servicios de Atención Primaria. ¿Es así?

No hay una limitación exacta de visitas en los enfermos crónicos. Lo que se ha detectado en estos momentos es que hay una población que está afectada de enfermedades crónicas, y con una fragilidad constitucional importante, que es altamente consumidora de recursos. Hasta este momento, estos recursos eran básicamente hospitalarios. Entonces se cree –y estamos convencidos– de que las alternativas no pasan siempre por el hospital, sino que hay que buscar alternativas de mejor control de esa población a través de la Primaria, a través de la hospitalización a domicilio, a través de telemedicina… a través, en fin, de cualquier otro sistema antes que el ingreso en el hospital. Entonces el sistema lo que busca es incentivar la puesta en marcha de esas alternativas, y, por lo tanto, de alguna manera, penalizar, de una manera suave, la no consecución de esos objetivos.

De todas maneras, la búsqueda de esas alternativas, que se hará en base a todas esas líneas que hemos dicho anteriormente, son las que, de alguna manera, resultan necesarias para controlar a esos pacientes y evitar que reingresen excesivamente. Lo que hay que hacer es un mejor control de esos pacientes: tenerlos identificados, que es lo que se hace hoy. Es decir, lo que estamos montando hoy en día es una alianza entre el hospital y la Atención Primaria, un trabajo integrado para controlar a esos pacientes de tal manera que, antes de que se descompensen, el sistema los tenga controlados, y así evitar, vía visitas domiciliarias o vía control más frecuente  en la Atención Primaria o en cualquier otro sitio, el que aparezcan espontáneamente, cuando ya están descompensados, en el hospital y entonces motiven ingresos.

El directivo repasa los modelos de gestión sanitaria en Cataluña.

Dicho esto, uno de los indicadores que se ha puesto –que supongo que es el que da lugar, a lo mejor, a cierta confusión en la interpretación– es el de que, para ver como se está produciendo esa situación, los pacientes que hayan ingresado más de tres veces, sean de una edad determinada y pertenezcan, entre comillas, a ese colectivo de pacientes crónicos y frágiles, no ingresen este año más de tres veces. Pero no a base de penalizar al hospital sin que cobre sino forzándole a buscar alternativas para estos pacientes. Lógicamente, al final de año, se recoge el cumplimiento de esos objetivos, y, en base a ellos, se presupuestan o no determinadas cantidades. Eso no quita que, a lo largo del tiempo, como en cualquier sistema de contratación, en algún momento pueda establecerse [un recuento] de ingresos para esos pacientes de tal manera que, si alguno ingresa más de la cuenta, será riesgo del hospital o de la institución, no del sistema.

En su área de competencia, ¿cómo marcha la reconversión de los hospitales en empresas públicas?

Este proceso sigue evolucionando, avanza lentamente; este año, con las elecciones, se retrasa un poco, porque en la ley de acompañamiento presupuestaria, ya tenía que haberse establecido la norma para que ejercieran los dos primeros centros-piloto. Hay dos experiencias-piloto que tienen que empezar el año que viene: uno es en Atención Primaria en el área de Gerona y otro es en Atención hospitalaria en el área de Lérida. Y, respecto a esto, no hay, en principio, ninguna instrucción de dejarlo o de cambiar, sino que esa línea sigue vigente. Lo único que se está pendiente de ponerlo en marcha ya.

En España se extiende una descentralización de la gestión, lo que, se presupone, conduce a una mayor autonomía de los equipos y centros. ¿Cómo se desarrolla este proceso en Cataluña?

Hay muchas fórmulas que se están aplicando en Cataluña, un poco producto de su cultura y de su tradición. Es decir, tenemos en primer lugar las EBAS [entidades de base asociativa], que son autogestión, es decir, hay unas entidades de Atención Primaria formadas por profesionales que gestionan la actividad de estos centros, y, al mismo tiempo, son propietarios, dijésemos, de estos centros: eso serían las EBAS. Luego están las empresas de Atención Primaria, en las que la gestión está encomendada a un sistema mixto, es decir, consorcios o asociaciones entre médicos de Atención Primaria y otras empresas o consorcios, hospitales, ayuntamientos, etc.: estos son otro grupo.

Y luego están los grupos de Atención Primaria de ICS, donde tenemos dos modelos: el clásico de Atención Primaria, y uno nuevo que se ha empezado a implantar desde 2009, que es el de la autogestión de los Equipos de Atención Primaria: no son los propietarios de sus centros, pero sí tienen descentralizadas toda una serie de funciones de autogestión. Con eso, ellos mejoran su grado de satisfacción, tienen ciertos márgenes de flexibilidad y su resultado es comparado con las unidades de Atención Primaria no auotogestionadas (y son significativamente mejores en algunos puntos), y, a partir de ahí, entendemos que es un modelo alternativo a las EBAS que puede ir evolucionando. Todos coexisten en el sistema. No hay grandes diferencias a nivel asistencial, sí  puede haberlas en cuanto a resultados a nivel de efectividad o a nivel de accesibilidad o a nivel de satisfacción de pacientes o de profesionales.

En su opinión, ¿cuál debería ser el perfil profesional del directivo de la salud?

Creo que aquí ha dos cuestiones fundamentales. Primero, yo creo que es importante que haya tenido una cierta experiencia hospitalaria, sobre todo si lo que va a dirigir es un hospital. Si va a dirigir un territorio… Pero para dirigir un hospital, si ha tenido una cierta experiencia hospitalaria como médico, como facultativo, yo creo que es importante. Y, la segunda, pues lógicamente formación en gestión; es la única formación que no se da en las universidades. En la Universidad de Barcelona, hubo un tiempo en que, en sexto [curso de Medicina], se daba una asignatura de gestión para los estudiantes, pero era una asignatura limitada. Esa formación no existe como en otras carreras en las que sí tienen, en su final, asignaturas de productividad, calidad y gestión, de modo que esa formación la tienen que adquirir fuera. Yo creo que es fundamental y la formación tiene que ser más o menos reglada o suficiente.

La crisis económica se ha reflejado desde el principio con especial virulencia en la política sanitaria de Cataluña. ¿Cómo ve ahora la situación?

Yo creo que todas las situaciones pasan una fase de crisis, que es cuando se implanta, y luego una fase de normalización. Yo creo que la situación en Cataluña, dentro de las restricciones económicas en las cuales nos manejamos, está normalizada en grandes líneas. De acuerdo que los profesionales han tenido una disminución de retribución, pero eso ha permitido al sistema subsistir bien, la actividad que inicialmente se ha resentido se va recuperando lentamente, y, en este año, se recuperará la actividad quirúrgica. Y las listas de espera están llegando ya a límites más o menos normales: el avance se va produciendo.

Lógicamente, todo eso también son aspectos de gestión. Es decir, la lista de espera puede incrementarse en cuanto a pacientes, pero, si hay una gestión adecuada y se opera sistemáticamente a los más antiguos, seguramente, dada la magnitud de la cantidad de intervenciones que se hacen, no hay una afectación importante de espera en las listas aunque haya más pacientes (no porque los haya significa que deben esperar mucho más tiempo de lo que deberían). En conjunto puede haber retrasos como en todas las empresas (problemas de tesorería) pero nada que dificulte excesivamente en el día a día en este momento.